Apuestas rentables: Aspectos básicos

Nunca debes hacer una apuesta a no ser que estés satisfecho, fuera de toda duda, que las probabilidades estén equivocadas.

No puedes ganar dinero, a largo plazo, a menos que hagas una apuesta solo cuando las probabilidades sean adversas –técnicamente hablando. Cuando tus posibilidades de ganar sean mejores y sugieran tu victoria inmediata.

Se supone que las probabilidades expresen la posibilidad de que algo ocurra. Por ejemplo, aunque suponga un 50 porciento de posibilidad. Si la probabilidad de que ocurra ese evento es realmente mayor que el 50 porciento, entonces tienes una buena apuesta. Si no, tienes una mala apuesta.

Si solo aceptas buenas apuestas, algunas veces ganarás y otras perderás. Pero generalmente ganarás más dinero que el que perderás, y viceversa. A veces las malas apuestas funcionan. Pero no lo suficiente para producir ganancias en un periodo de tiempo considerable. En teoría, todo esto suena muy simple, no? Por supuesto, en la práctica, esto no es nada.

Antes de hacer una apuesta en cualquier evento. Necesitas saber 2 cosas. Necesitas saber como trabajar con las verdaderas probabilidades. Y en tu caso, necesitas saber porque las probabilidades que ofrece realmente son diferentes. Lo segundo es un control estricto de lo primero.

Todos somos humanos. Todos cometemos errores. A menos que sepas por qué el corredor de apuestas está ofreciendo la probabilidad real, y estés seguro que él está equivocado, no podrás estar convencido de que tu propia estimación de las probabilidades es correcta.

Cuando las probabilidades en un juego de fútbol son erróneas, esto es casi siempre porque no expresan la posibilidad de que un resultado ocurra, pero si un error común de que ese resultado ocurra.